Las personas que caminaban por las calles de París nunca esperaban lo que estaban a punto de presenciar. En un momento impresionante, 100 músicos aparecieron de repente y ejecutaron “Carol of the Bells” en un enorme flashmob que dejó a la multitud sin palabras.
La Navidad suele asociarse con villancicos familiares que proclaman la buena noticia de Jesucristo. Canciones como “Silent Night”, “O Holy Night”, “Hark the Herald Angels Sing” y “Joy to the World” han resonado en iglesias y hogares durante generaciones.
Entre estos cantos atemporales se encuentra “Carol of the Bells”, una pieza que continúa cautivando a oyentes de todo el mundo. La melodía proviene de una canción popular ucraniana llamada “Shchedryk”, compuesta por Mykola Leontovych, con letra en inglés escrita posteriormente por Peter Wilhousky.
Esta actuación inolvidable tuvo lugar en el Comité du Faubourg Saint-Honoré de París, durante los preparativos para la ceremonia anual de luces navideñas. Cientos de personas se habían congregado, esperando solo ver las luces encenderse, sin darse cuenta de que estaban a punto de experimentar algo extraordinario.
La actuación comenzó en silencio. Tres niños aparecieron en una ventana del primer piso de un edificio cercano y comenzaron a cantar “Carol of the Bells”. Momentos después, más jóvenes cantantes aparecieron en las ventanas vecinas, sus voces uniéndose en perfecta armonía.
El público se quedó asombrado mientras las voces puras y angelicales llenaban la calle. Pero la sorpresa estaba lejos de terminar.
Pronto, músicos profesionales avanzaron. Pianos, violines, guitarras, instrumentos de metal, baterías y otros elementos orquestales se mezclaron, transformando la calle en un poderoso concierto en vivo. La música creció más fuerte y emotiva con cada momento que pasaba.
Luego llegó uno de los momentos culminantes más memorables de la noche.

La guitarra eléctrica fue tocada por Olly Pearson, un joven músico verdaderamente talentoso que muchos recuerdan de America’s Got Talent. Incluso a una edad tan temprana, Olly conquistó corazones con su confianza, pasión e increíble habilidad con la guitarra. Verlo actuar nuevamente en las calles de París fue un hermoso recordatorio de ese mismo espíritu alegre.
Su interpretación añadió una energía moderna al clásico villancico y elevó el ambiente a pura celebración mientras el coro y los músicos se unían con aún más potencia.
Siguió una escena conmovedora cuando una niña caminó por una alfombra roja hacia un poste con un botón. Al presionarlo, las luces navideñas iluminaron repentinamente toda la calle, envolviendo a todos en un cálido resplandor festivo.

Los rostros entre la multitud reflejaban alegría, asombro y gratitud. Lo que comenzó como una simple reunión se convirtió en un poderoso recordatorio del verdadero significado de la temporada.
Este impresionante flashmob fue más que una simple actuación musical: fue una celebración de esperanza, unidad y fe, en honor a la venida del Rey de reyes, Jesucristo, en el corazón de París.
Vive la magia de la Navidad con esta inolvidable actuación flashmob.